Un italiano cantando a Chaikovski: el desafío de Oneguin según Mattia Olivieri
- Raymond Demorizi
- hace 3 días
- 4 Min. de lectura
Fecha: 2026-01-20


Pregunta. ¿Qué supone para usted volver a Valencia con un papel de la envergadura de Eugenio Oneguin?
P. Viendo su repertorio, muy variado pero en el que predominan quizá Mozart, Rossini y los belcantistas ¿qué supone abordar este personaje de Onegin, tanto en lo vocal como en lo psicológico? Onegin es un personaje antipático, una especie de “malo nihilista”.
Representación de 'Eugenio Oneguin'.
P. ¿Le ha costado adaptarse al ruso?
P. ¿Cuál es el enfoque escénico de Laurent Pelly?
R. Es un espacio prácticamente vacío y hay una plataforma que gira y se abre como si fuera un libro. Un espacio vacío como el propio Oneguin, como su personalidad. Por eso no hay apenas utillería: todas las emociones tienen que salir de nosotros. Es la cuarta vez que trabajo con él y sé bien qué quiere sacar de nosotros.
P. De hecho participó usted como Prodoscimo en ese fantástico “Il turco in Italia” de Pelly en el Teatro Real, a donde volverá en febrero para “I Masnadieri: una especie de Caín y Abel, en el que usted es Francesco, el malo que quiere matar a su hermano y robarle a su novia.
R. Adoro hacer de malo. Curiosamente, todos los grandes cantantes con los que he podido hacer masterclass en mi época de estudiante, me han dicho que hacer de malo no sólo es divertido, sino que quienes mejor interpretan a los malvados son quienes en la vida real son mejores personas. Una mala persona hace una caricatura de sí mismo, mientras que una buena persona no va a buscar la exageración, puede bastar una mirada. “Masnadieri” será otro desafío, porque es en versión concierto, donde no tienes la dimensión escenográfica que te ayude a entrar en la historia y el personaje. Por suerte está Lisette Oropesa que es maravillosa y con quien ya he cantado en varias ocasiones. Ella es magnética y eso es fantástico para el público y para sus compañeros, porque te obliga a estar a su nivel.
P. Hablemos precisamente de esta última colaboración con Lisette Oropesa que es la grabación de “Lucia di Lammermoor". ¿Cómo ha sido el trabajo con la que es la gran Lucia de nuestros días?
P. En 2023 estrenó “Florencia en el Amazonas", primera ópera cantada en español en el MET, con una música muy exuberante y una tímbrica muy trabajada, muy bien escrita para la voz.
R. Ha sido un espectáculo fantástico. No podían haber elegido una Florencia mejor, que es Ayleen Pérez. Era impresionante escucharla porque lo da todo en escena y esa última aria me hacía llorar noche tras noche. A nivel personal fue impresionante, porque nunca se había puesto en escena una ópera en español. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de los extranjeros de EEUU son hispanos y lo que sentíamos es que todos los hispanos que trabajan en el MET estaban emocionadísimos. Incluso hicimos una foto con todos ellos sobre el escenario. Teníamos la sensación de que se había logrado algo importante. Fue un cambio positivo hacia un repertorio diferente. Me encanta la diversidad en todos los planos, también en el de las opiniones. Que todos opinemos lo mismo carece de interés y no nos hace avanzar.
P. ¿Quiénes son sus barítonos referenciales?
P. ¿Y directores que le hayan marcado?
R. Directores, hay muchísimos. Cada uno me ha aportado algo y me molesta no poder dar todos los nombres. Con el maestro compartes siempre un lado tuyo muy profundo. Trabajar con la voz es trabajar con el alma, porque llevamos el instrumento con nosotros y somos nosotros mismos, así que cuando haces un trabajo intenso con un director, se convierte en algo realmente profundo. Debo mucho a Riccardo Chailly y también a Antonio Pappano. Trabajar con él es facilísimo. Te ayuda a buscar todos estos matices, colores e intenciones que tú puedes sacar para cada personaje. La belleza de la música es que caben muchísimas interpretaciones Tenemos un esquema que es la partitura y hay que respetarla, pero puedes aportar mil matices diferentes y en eso radica la riqueza, que tenemos ideas y gustos distintos. No se puede ser dogmático porque cada uno puede aportar algo a la obra. Y a mí me gusta interpretar las ideas de los otros, para eso están los directores musicales y de escena. La verdad única en la música no existe: si te emociona, es verdad. Mi profesor siempre me ha dicho que aunque no estés preparado técnicamente, hay que pensar en el personaje y olvidarse de todo. Si la gente cree en lo que estás haciendo porque estás en el personaje, le dará igual que no esté perfecto o que te equivoques.
P. Eugenio Oneguin es un sueño cumplido. ¿Con qué otros personajes sueña?
Apoya TU periodismo independiente y crítico
Lee los comentarios y comenta la noticia
Introduce tus datos de usuario para acceder
Recibe nuestro boletín y comenta las noticias
Ya tienes cuenta?Inicia sesión ahora
Conclusión
Este artículo presenta información relevante sobre Un italiano cantando a Chaikovski: el desafío de Oneguin según Mattia Olivieri. Para más detalles, consulte la fuente original.
📌 Fuente: Vozpopuli.com








Comentarios