Delcy RodrĂguez admite que nunca se imaginaron una situaciĂłn similar a la vivida el 3 de enero - Runrun.es: En defensa de tus derechos humanos
- Raymond Demorizi
- 15 ene
- 10 Min. de lectura

Delcy RodrĂguez admite que nunca se imaginaron una situaciĂłn similar a la vivida el 3 de enero
 Una reuniĂłn convocada por el ministro de ComunicaciĂłn, Freddy Ñáñez el 10 de enero de 2026 muestra cĂłmo el poder en Venezuela concibe la comunicaciĂłn como una operaciĂłn de control : una maquinaria diseñada para disciplinar voces , cerrar filas y contener la descomposiciĂłn interna en un momento de máxima fragilidad polĂtica.
La convocatoria no fue un taller ni un foro: fue una reuniĂłn de alineaciĂłn . Además de funcionarios del Mippci, participaron figuras reconocidas del aparato propagandĂstico como Pedro Carvajalino, Mario Silva, Roigar LĂłpez y Francis Colina, la conductora de Zurda Konducta. todos sentados en la misma mesa que el ministro.Â
Ñáñez los mencionĂł en un saludo que funciona como prueba polĂtica: los “influencers” del oficialismo son tratados como piezas del dispositivo , no como comentaristas autĂłnomos.
Al final de la reuniĂłn los asistentes recibieron una llamada de Delcy RodrĂguez . La encargada de la administraciĂłn del poder avalada por EE. UU., asegurĂł que “nunca imaginaron una situaciĂłn similar” , ni siquiera en escenarios contemplados, lo que contradijo la narrativa que se trata de imponer sobre que Maduro planeĂł todo.
Lo revelador del encuentro no es solo quiĂ©nes estaban, sino para quĂ© : sincronizar lĂneas de ataque, palabras clave y prioridades del mensaje. En la práctica, la reuniĂłn describe un esquema de mando comunicacional donde el ministerio actĂşa como central de comando y la red de operadores como fuerza de ejecuciĂłn .
La filtraciĂłn recibida por La Hora de Venezuela expone un objetivo explĂcito: ordenar el relato sobre la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, impedir que “desde afuera” se imponga la narrativa y neutralizar el principal riesgo identificado por los propios convocados: la fractura del chavismo desde adentro .
La prioridad no es “la verdad”: es el poder
En su intervenciĂłn, Ñáñez lo dijo sin ambigĂĽedades: “lo primero que hay que salvar” es el poder polĂtico . Y esa frase ordena todo lo demás. La captura de Maduro es narrada como “secuestro” y “agresiĂłn criminal”, pero el centro estratĂ©gico no es esclarecer hechos o rendir cuentas, sino preservar cohesiĂłn y continuidad del control .
El ministerio insistiĂł en reactivar el mĂ©todo “calles, redes, medios, paredes y Radio Bemba”, presentado como “arma secreta”. En otras palabras: una cadena de distribuciĂłn diseñada para dominar la conversaciĂłn cotidiana, colonizar redes, saturar medios, ocupar espacios fĂsicos (murales) y controlar la propagaciĂłn de rumores de persona a persona (“Radio Bemba”), el terreno donde se mueve la influencia social sin necesidad de pruebas.
Desde el régimen pretenden imponer su narrativa en un contexto en el cual existe una percepción de traición en la base del Psuv.
“Existe esa percepciĂłn porque se lo llevaron (a Maduro) sin que la Fuerza Armada Nacional encendiera ni una luz de bengala ”, comenta un analista polĂtico, que solicitĂł la reserva de su nombre por temor a represalias.Â
Para la fuente lo más grave que ocurre en este momento no es la percepciĂłn de traiciĂłn. “Si durante dĂ©cadas te dicen que jamás ceden ante un imperio, y luego lo hacen con facilidad y lo justifican, eso sĂ genera odio en las bases. Hace que las expresiones ‘lacayo del imperio’, ‘petit yanke’, entre otras, resuenen como piedras en sus cráneos”.
“Repliegue táctico”: el doble carril del discurso
Uno de los pasajes más delicados de la filtración es la admisión de un “repliegue táctico” : Ñáñez reconoció que hay cosas que el ministro o la presidencia encargada no pueden decir públicamente , pero abrió el otro carril: “Eso no quiere decir que el pueblo no hable como el pueblo habla”.
Traducido a operación: el Estado se reserva el discurso “presentable” mientras empuja mensajes más duros, agresivos o conspirativos por canales “populares” y cuentas satélite . Es una arquitectura útil para el poder: permite negar responsabilidad cuando el mensaje se vuelve tóxico, pero aprovechar su efecto cuando cumple su función.
En paralelo, es promovida la creaciĂłn de “Tanques de Pensamiento Comunal” como estructuras para descentralizar la creaciĂłn y difusiĂłn de contenidos, y son descritos como una “estrategia invisible”. El objetivo declarado: producir, reproducir y blindar una lĂnea comĂşn en el territorio, sin que los ciudadanos noten que se trata de una lĂnea que proviene del Mippci.
La narrativa central: Trump “secuestrador”, Maduro “vivo” como trofeo
La reuniĂłn fijĂł un eje comunicacional: señalar a Donald Trump como “secuestrador” y vender como “victoria” que Maduro siga vivo. Esa formulaciĂłn revela una realidad incĂłmoda para el propio rĂ©gimen: el listĂłn de “éxito” se redujo al mĂnimo. La supervivencia del lĂder se convirtiĂł en argumento de triunfo. No hay liberaciĂłn, no hay retorno, no hay control pleno del desenlace; hay, por ahora, administraciĂłn del daño .
La insistencia en no “normalizar” lo ocurrido tambiĂ©n expone otra preocupaciĂłn: que una parte del paĂs — los “ni-ni”, dicen ellos— acepte la narrativa de que “el problema era Maduro” y pase la página . El rĂ©gimen busca impedir esa lectura porque erosiona la idea de asedio externo y, sobre todo, amenaza con dejar al chavismo sin causa movilizadora.
La grieta: Delcy RodrĂguez contradice el guiĂłn de “todo estaba previsto”
El cierre de la reuniĂłn deja un choque interno. Mientras Ñáñez asegura que Maduro tenĂa un plan “para este escenario” y que “ese plan se está ejecutando”, Delcy RodrĂguez —en llamada telefĂłnica— dijo lo contrario: que “nunca imaginaron una situaciĂłn similar” , ni siquiera en escenarios contemplados.
La contradicciĂłn es más que un detalle: muestra un rĂ©gimen que intenta vender control mientras reconoce sorpresa. RodrĂguez hablĂł de amenazas desde el “primer minuto” para el ministro Diosdado Cabello , para el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge RodrĂguez y para ella. Asegura que le dieron “plazos de 15 minutos para responder si nos iban a matar”.Â
EnumerĂł tres objetivos : preservar la paz, rescatar a los “rehenes” y preservar el poder polĂtico. DejĂł una alerta que funciona como confesiĂłn de vulnerabilidad: la gran victoria del enemigo serĂa la divisiĂłn interna .
En esa frase, el aparato comunicacional se muestra como lo que es: un muro de contenciĂłn frente a un peligro que ya no se presenta solo como externo, sino como posible traiciĂłn, fractura o indisciplina dentro del propio bloque .
Lo que deja la filtraciĂłn
La reunión del 10 de enero expone el funcionamiento del régimen en modo crisis: no se concentra en explicar hechos verificables, sino en administrar percepciones , ordenar obediencia y dirigir emociones (prohibir tristeza, rabia, frustración) para evitar desmovilización y quiebre.
Más que una estrategia comunicacional, lo que se revela es un reflejo de supervivencia: un poder que, tras perder a su figura principal, trata de sostenerse con propaganda coordinada y control territorial de la conversación. Y que, en privado, admite lo que no puede reconocer en público: que el golpe los excede y que el mayor temor ahora no está en el “enemigo”, sino en los suyos .
Una frase reveladora la dijo el ministro Ñáñez : “ Esto es un pulso que tenemos que nosotros comprender y no dejarnos inocular por lo que el enemigo está diciendo” .
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurĂdicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideraciĂłn las amenazas y lĂmites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgaciĂłn de informaciones desde dentro del paĂs.
 Una reuniĂłn convocada por el ministro de ComunicaciĂłn, Freddy Ñáñez el 10 de enero de 2026 muestra cĂłmo el poder en Venezuela concibe la comunicaciĂłn como una operaciĂłn de control : una maquinaria diseñada para disciplinar voces , cerrar filas y contener la descomposiciĂłn interna en un momento de máxima fragilidad polĂtica.
La convocatoria no fue un taller ni un foro: fue una reuniĂłn de alineaciĂłn . Además de funcionarios del Mippci, participaron figuras reconocidas del aparato propagandĂstico como Pedro Carvajalino, Mario Silva, Roigar LĂłpez y Francis Colina, la conductora de Zurda Konducta. todos sentados en la misma mesa que el ministro.Â
Ñáñez los mencionĂł en un saludo que funciona como prueba polĂtica: los “influencers” del oficialismo son tratados como piezas del dispositivo , no como comentaristas autĂłnomos.
Al final de la reuniĂłn los asistentes recibieron una llamada de Delcy RodrĂguez . La encargada de la administraciĂłn del poder avalada por EE. UU., asegurĂł que “nunca imaginaron una situaciĂłn similar” , ni siquiera en escenarios contemplados, lo que contradijo la narrativa que se trata de imponer sobre que Maduro planeĂł todo.
Lo revelador del encuentro no es solo quiĂ©nes estaban, sino para quĂ© : sincronizar lĂneas de ataque, palabras clave y prioridades del mensaje. En la práctica, la reuniĂłn describe un esquema de mando comunicacional donde el ministerio actĂşa como central de comando y la red de operadores como fuerza de ejecuciĂłn .
La filtraciĂłn recibida por La Hora de Venezuela expone un objetivo explĂcito: ordenar el relato sobre la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, impedir que “desde afuera” se imponga la narrativa y neutralizar el principal riesgo identificado por los propios convocados: la fractura del chavismo desde adentro .
La prioridad no es “la verdad”: es el poder
En su intervenciĂłn, Ñáñez lo dijo sin ambigĂĽedades: “lo primero que hay que salvar” es el poder polĂtico . Y esa frase ordena todo lo demás. La captura de Maduro es narrada como “secuestro” y “agresiĂłn criminal”, pero el centro estratĂ©gico no es esclarecer hechos o rendir cuentas, sino preservar cohesiĂłn y continuidad del control .
El ministerio insistiĂł en reactivar el mĂ©todo “calles, redes, medios, paredes y Radio Bemba”, presentado como “arma secreta”. En otras palabras: una cadena de distribuciĂłn diseñada para dominar la conversaciĂłn cotidiana, colonizar redes, saturar medios, ocupar espacios fĂsicos (murales) y controlar la propagaciĂłn de rumores de persona a persona (“Radio Bemba”), el terreno donde se mueve la influencia social sin necesidad de pruebas.
Desde el régimen pretenden imponer su narrativa en un contexto en el cual existe una percepción de traición en la base del Psuv.
“Existe esa percepciĂłn porque se lo llevaron (a Maduro) sin que la Fuerza Armada Nacional encendiera ni una luz de bengala ”, comenta un analista polĂtico, que solicitĂł la reserva de su nombre por temor a represalias.Â
Para la fuente lo más grave que ocurre en este momento no es la percepciĂłn de traiciĂłn. “Si durante dĂ©cadas te dicen que jamás ceden ante un imperio, y luego lo hacen con facilidad y lo justifican, eso sĂ genera odio en las bases. Hace que las expresiones ‘lacayo del imperio’, ‘petit yanke’, entre otras, resuenen como piedras en sus cráneos”.
“Repliegue táctico”: el doble carril del discurso
Uno de los pasajes más delicados de la filtración es la admisión de un “repliegue táctico” : Ñáñez reconoció que hay cosas que el ministro o la presidencia encargada no pueden decir públicamente , pero abrió el otro carril: “Eso no quiere decir que el pueblo no hable como el pueblo habla”.
Traducido a operación: el Estado se reserva el discurso “presentable” mientras empuja mensajes más duros, agresivos o conspirativos por canales “populares” y cuentas satélite . Es una arquitectura útil para el poder: permite negar responsabilidad cuando el mensaje se vuelve tóxico, pero aprovechar su efecto cuando cumple su función.
En paralelo, es promovida la creaciĂłn de “Tanques de Pensamiento Comunal” como estructuras para descentralizar la creaciĂłn y difusiĂłn de contenidos, y son descritos como una “estrategia invisible”. El objetivo declarado: producir, reproducir y blindar una lĂnea comĂşn en el territorio, sin que los ciudadanos noten que se trata de una lĂnea que proviene del Mippci.
La narrativa central: Trump “secuestrador”, Maduro “vivo” como trofeo
La reuniĂłn fijĂł un eje comunicacional: señalar a Donald Trump como “secuestrador” y vender como “victoria” que Maduro siga vivo. Esa formulaciĂłn revela una realidad incĂłmoda para el propio rĂ©gimen: el listĂłn de “éxito” se redujo al mĂnimo. La supervivencia del lĂder se convirtiĂł en argumento de triunfo. No hay liberaciĂłn, no hay retorno, no hay control pleno del desenlace; hay, por ahora, administraciĂłn del daño .
La insistencia en no “normalizar” lo ocurrido tambiĂ©n expone otra preocupaciĂłn: que una parte del paĂs — los “ni-ni”, dicen ellos— acepte la narrativa de que “el problema era Maduro” y pase la página . El rĂ©gimen busca impedir esa lectura porque erosiona la idea de asedio externo y, sobre todo, amenaza con dejar al chavismo sin causa movilizadora.
La grieta: Delcy RodrĂguez contradice el guiĂłn de “todo estaba previsto”
El cierre de la reuniĂłn deja un choque interno. Mientras Ñáñez asegura que Maduro tenĂa un plan “para este escenario” y que “ese plan se está ejecutando”, Delcy RodrĂguez —en llamada telefĂłnica— dijo lo contrario: que “nunca imaginaron una situaciĂłn similar” , ni siquiera en escenarios contemplados.
La contradicciĂłn es más que un detalle: muestra un rĂ©gimen que intenta vender control mientras reconoce sorpresa. RodrĂguez hablĂł de amenazas desde el “primer minuto” para el ministro Diosdado Cabello , para el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge RodrĂguez y para ella. Asegura que le dieron “plazos de 15 minutos para responder si nos iban a matar”.Â
EnumerĂł tres objetivos : preservar la paz, rescatar a los “rehenes” y preservar el poder polĂtico. DejĂł una alerta que funciona como confesiĂłn de vulnerabilidad: la gran victoria del enemigo serĂa la divisiĂłn interna .
En esa frase, el aparato comunicacional se muestra como lo que es: un muro de contenciĂłn frente a un peligro que ya no se presenta solo como externo, sino como posible traiciĂłn, fractura o indisciplina dentro del propio bloque .
Lo que deja la filtraciĂłn
La reunión del 10 de enero expone el funcionamiento del régimen en modo crisis: no se concentra en explicar hechos verificables, sino en administrar percepciones , ordenar obediencia y dirigir emociones (prohibir tristeza, rabia, frustración) para evitar desmovilización y quiebre.
Más que una estrategia comunicacional, lo que se revela es un reflejo de supervivencia: un poder que, tras perder a su figura principal, trata de sostenerse con propaganda coordinada y control territorial de la conversación. Y que, en privado, admite lo que no puede reconocer en público: que el golpe los excede y que el mayor temor ahora no está en el “enemigo”, sino en los suyos .
Una frase reveladora la dijo el ministro Ñáñez : “ Esto es un pulso que tenemos que nosotros comprender y no dejarnos inocular por lo que el enemigo está diciendo” .
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurĂdicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideraciĂłn las amenazas y lĂmites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgaciĂłn de informaciones desde dentro del paĂs.
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